Sonia en un columpio frente al mar

Sobre mí

Hola, soy Sonia.

Durante años soñé con una vida que no sabía exactamente cómo sería. Solo sabía que quería sentirme libre.

+20
años viajando
27
países
Experiencias vividas en primera persona.

Durante años soñé con una vida diferente.

He soñado con viajar durante meses y conocer otros países.

Lo hice.

He soñado con vivir en una isla paradisíaca.

Lo conseguí. Viví allí durante dos años y medio.

He soñado con bucear.

Lo convertí en una pasión y después en una profesión.

He soñado con ayudar a otras personas a enfrentarse a sus miedos.

Lo hice. Y, por el camino, también tuve que enfrentarme a los míos.

Y he soñado muchas veces con esa sensación difícil de explicar de estar exactamente donde quieres estar.

También la encontré.

Viajar me cambió.

Hace años, un vuelo hacia Asia marcó el comienzo de una etapa que cambiaría mi vida.

Desde entonces, Asia se convirtió en mucho más que un destino.

Se convirtió en casa.

Durante ese tiempo conocí lugares, culturas y personas que me enseñaron muchísimo. Viví momentos que jamás habría imaginado y también otros que no fueron tan bonitos.

Tropecé.
Me equivoqué.
Tuve miedo.
Aprendí.
Y crecí.

Cuando vuelves de una experiencia así, no eres exactamente la misma persona que se fue.

Sonia en el templo de Borobudur al amanecer
Sonia buceando

El buceo me enseñó mucho más que a respirar bajo el agua.

El buceo llegó como un sueño y terminó convirtiéndose en una pasión y una profesión.

A través de Pura Vida tuve la oportunidad de compartir el mundo submarino con más de 700 personas.

Y descubrí algo que me acompañaría mucho más allá del mar:

Muchas veces lo que nos separa de una experiencia increíble es simplemente el miedo a dar el primer paso.

Ayudar a otras personas a superar sus propios miedos fue una de las experiencias más bonitas que he vivido.

Porque mientras ayudaba a otros a enfrentarse a los suyos, también aprendía a enfrentarme a los míos.

No siempre he sabido qué hacer con mi vida.

Y creo que esto también forma parte de la historia.

Mi camino nunca ha sido completamente lineal.

He trabajado en mundos diferentes, he cambiado de rumbo, he empezado proyectos, he dejado otros atrás y he aprendido a adaptarme.

He trabajado en buceo, en áreas comerciales y administrativas, he gestionado proyectos y también he vivido el mundo camper.

Cada etapa me ha dejado algo.

Pero hay algo que siempre ha permanecido:

las ganas de descubrir qué hay al otro lado.

Sonia mirando al mar
“A ti, Libertad, te pido que me esperes con las mismas ganas que te espero yo.”
— Sonia

La libertad.

Hay una palabra que aparece una y otra vez en mi historia.

Libertad.

No como la idea romántica de no tener obligaciones.

Sino como la posibilidad de elegir.

Elegir dónde despertar.
Elegir cuándo cambiar de rumbo.
Elegir volver.
Elegir empezar de nuevo.

Cuando la realidad duele, muchas veces pienso en ella.

En todos los momentos en los que la libertad se disfrazó de personas, de lugares, de risas, de aventuras, de paz.

Por eso me cuesta renunciar a ella.

Y por eso sigo buscándola.

¿Por qué existe La Vida que Viaja?

Porque después de vivir todo esto empecé a recibir una y otra vez las mismas preguntas:

  • ¿Cómo lo hiciste?
  • ¿Cuánto dinero necesito?
  • ¿Es seguro viajar sola?
  • ¿Cómo encuentro alojamiento?
  • ¿Y si quiero pasar varios meses fuera?
  • ¿Y si quiero vivir en Asia?
  • ¿Por dónde empiezo?

Y me di cuenta de que quizá todo lo que había aprendido durante estos años podía servirle a alguien que estuviera justo donde yo había estado tantas veces:

soñando con hacer algo, pero sin saber todavía cómo.

Así nació La Vida que Viaja.

No para decirte cómo tienes que viajar.

Y mucho menos cómo tienes que vivir.

Sino para ayudarte a descubrir qué quieres hacer tú y ponerte un poco más fácil el camino.

No quiero enseñarte una vida perfecta.

Quiero enseñarte una vida posible.

Una vida en la que hay playas increíbles, pero también días difíciles.

En la que puedes conocer lugares que parecen sacados de un sueño y, al mismo tiempo, echar muchísimo de menos tu casa.

En la que algunos planes salen exactamente como imaginabas y otros terminan convirtiéndose en las mejores historias.

Porque viajar no consiste en coleccionar fotografías bonitas.

Consiste en vivir.

Y a veces, en descubrir que eres capaz de mucho más de lo que pensabas.

Todavía me quedan muchos sueños.

Y esto es importante.

Todavía sueño.

Todavía tengo lugares que quiero conocer.

Historias que quiero vivir.

Proyectos que quiero construir.

Y una lista de sueños que probablemente nunca termine.

Porque he aprendido que los años no pesan tanto como el conformismo.

Y que no hace falta esperar a que llegue el momento perfecto.

A veces solo hace falta atreverse a dar el primer paso.

¿Y tú?

Quizá estás aquí porque quieres organizar un viaje.

Quizá sueñas con viajar sola.

Quizá quieres pasar unos meses fuera.

Quizá estás pensando en vivir en Asia.

O quizá simplemente sientes que necesitas un cambio y todavía no sabes exactamente cuál.

Sea cual sea tu sueño, espero que este espacio te ayude a acercarte un poquito más a él.

Porque si algo he aprendido durante todos estos años es esto:

“Ojalá sueñes tan fuerte que la realidad supere todo lo imaginado.”

Bienvenida a La Vida que Viaja.

Sonia en la playa de Maya Bay, Tailandia, durante la grabación de Madrileños por el mundoAparecí en Madrileños por el mundoTelemadrid · Maya Bay, Tailandia